Normalizados

  • Regeneración de microestructura
  • Menor tiempo y costo de mecanizado
  • Mejora de maquinabilidad
  • Evita distorsión durante el mecanizado posterior
  • Afinamiento de grano, mejora de tenacidad y resistencia mecánica

Capacidades de Sudosilo y Características De proceso

Temperaturas: 840°C a 950°C
Tamaños máximos: 3600x2500x2000 mm
Durezas: según material

Aplicaciones

Para piezas que provienen de procesos de fundición, forja, laminación en caliente y necesitan ser mecanizadas

¿Qué más?

El Normalizado puede superponerse o confundirse fácilmente con las de recocido, endurecimiento y alivio del estrés. Sin embargo, no son intercambiables y el uso final del producto debe considerarse al determinar qué método usar.
Puede aumentar o disminuir la resistencia y la dureza del metal en una forma de producto en particular, dependiendo del historial térmico y mecánico del producto.
El normalizado es un ciclo de calentamiento de austenización a alta temperatura seguido de enfriamiento en aire quieto o agitado, que se realiza por una variedad de razones, principalmente, para homogeneizar la microestructura y eliminar cualquier segregación o falta de uniformidad a nivel microscópico.

Resumen del proceso de normalización

El tratamiento térmico normalizador ayuda a eliminar las impurezas y a mejorar la ductilidad y tenacidad. El material se calienta a una temperatura entre 750 y 980°C (1320 a 1796°F).
El calor exacto aplicado para el tratamiento variará y se determinará en función de la cantidad de contenido de carbono en el metal. Dependiendo de las propiedades mecánicas requeridas, el normalizado puede ser sustituido por el endurecimiento convencional, cuando el tamaño o la forma de la pieza durante el enfriamiento del líquido pueda provocar grietas, distorsiones o cambios dimensionales excesivos. Por lo tanto, las piezas con formas complejas o de cambios bruscos en la sección, pueden normalizarse y templarse, siempre que las propiedades obtenidas sean aceptables.

El proceso de enfriamiento

Posterior al calentamiento, el material se enfriará a temperatura ambiente.
La velocidad de enfriamiento influye significativamente tanto en la cantidad de perlita como en el tamaño y espaciamiento de sus láminas.
A velocidades de enfriamiento más altas, mayor formación de perlita, láminas más finas y espaciadas.
Tanto la mayor presencia de perlita como su finura dan como resultado una mayor dureza y resistencia.
Por el contrario, velocidades de enfriamiento más bajas se traducen en partes más suaves.

El resultado

El normalizado generalmente produce una estructura perlítica uniforme en combinación con granos de ferrita o carburos de límite de grano presentes,  dependiendo del contenido de carbono del material base.

Las razones principales porque las que se realiza este proceso son: 

  • la mejora de maquinabilidad
  • el refinamiento de la estructura del grano
  • la homogeneización y reducción de las tensiones residuales

Precisamente sobre este último punto, (homogeneización de piezas fundidas mediante el normalizado) se realiza para romper o refinar la estructura dendrítica de la pieza fundida y facilitar una respuesta más uniforme al endurecimiento posterior.
De manera similar, para los metales forjados, el normalizado puede ayudar a reducir la estructura de grano en bandas debido al laminado en caliente, así como a un gran tamaño de grano (o un tamaño de grano grande mezclado con pequeño) debido a la práctica de forja.

Diferenciando el normalizado del recocido y el alivio del estrés

Si bien el proceso general de normalizado refleja el recocido y el alivio del estrés, existen diferencias significativas tanto en el proceso como en el producto final.
El proceso de normalizado requiere un calentamiento más intenso que el recocido y el alivio del estrés, pero el enfriamiento es significativamente más rápido.
Por esta razón, el normalizado suele ser menos costoso.
El tiempo de enfriamiento más corto durante el normalizado produce un metal menos dúctil, con mayor valor de dureza que el proceso de recocido.
El proceso de alivio de la tensión utiliza un tratamiento térmico para reducir, como su nombre lo indica, las tensiones causadas por el laminado o el corte, pero no se alcanza la temperatura suficiente para producir cambios significativos en las propiedades del material, como ocurre con los procesos de normalizado y recocido.

Materiales adecuados para normalizar

  • Aluminio
  • Latón
  • Cobre
  • Aleaciones de hierro
  • Aleaciones de níquel
  • Acero

Aplicaciones para normalizar

El normalizado posee variadas aplicaciones en diferentes tipos de industrias:

  • Aeroespacial
  • Agricultura
  • Automotor
  • Energía
  • Equipamiento pesado

En general, se recomienda utilizar el normalizado en circunstancias en las que se espera que las actividades de fabricación realicen una tensión considerable en el material o en situaciones donde la estabilidad dimensional es vital para el producto.

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